iPhone 3G Vs Android (en un T-Mobile G1/HTC Dream)

Desde junio de 2008 hasta febrero de 2009 tuve un iPhone 3G. Fue con diferencia el mejor teléfono móvil que he tenido nunca (mi primer smartphone propiamente dicho, si exceptuamos el Nokia N73 que no era muy smart.) Pero en febrero cambién a un móvil T-Mobile G1 conocido en Europa como el HTC Dream. El cambio (sin probar el móvil) fue motivado por:

  • No es de Apple: Apple es una compañía que hace casi siempre productos interesantes. Sin embargo su nivel de gilipollez general es altísimo. Por gilipollez general entiendo sus condiciones casi nazis para publicar aplicaciones, tener que pasar por la mierda infumable del iTunes para todo y las estupideces como no poner cosas básicas como MMS, cámara con video o cortar y pegar (eso ya lo han puesto en el iPhone 3G 2.0… dos años después de la salida del primer iPhone.)
  • Android: el Android me atraía como sistema para móviles desde que lo anunciaron. Multitarea, código abierto, personalizable sin hacks y basado en Linux. La única forma de que lo hubieran hecho más para mí sería que se programara en Python o D en lugar de Java. Además el hecho de que sea software abierto quiere decir que no sólo se ven mejoras hechas por cuatro hackers desperdigados sino por compañías importantes como HTC, Sony, Motorola y otras que se apuntaron al consorcio Open Handset Alliance. Y por supuesto también de los cuatro hackers, que también hacen firmwares y cosas interesantes.
  • Mejores características técnicas: más memoria RAM, mejor CPU.
  • Teclado físico: yo considero un teclado físico algo muy importante en un smartphone porque lo vamos a usar mucho para escribir correo, actualizar los tweets, el estado de Facebook… etc. El correo en pantalla del iPhone es bastante bueno, pero los teclado físicos están en otra categoría en cuanto a usabilidad.

El HTC Dream lo compré nuevo y libre en ebay por 300€ y vendí el iPhone por 390€, así que realmente salí ganando 90€ con el cambio.

Índice

Estética y sensación en la mano

Bueno… no hay color. El iPhone 3G es, en mi opinión, el móvil más bonito que se ha hecho nunca. Da sensación de solidez y calidad. Casi se podría poner en un marco para decorar la casa. El HTC Dream sin embargo… es un ladrillo tremendo con una extraña barbilla y un borde demasiado grande alrededor de la pantalla. La parte del teclado baila ligeramente, la carcasa si se aprieta con fuerza se dobla un poco para dentro… vamos, el típico producto HTC.

Ganador: iPhone 3G, por mucho

Teclado

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El teclado en pantalla del iPhone es bastante bueno comparado con otros teclados “virtuales”, pero no es perfecto. Como buen teclado en pantalla uno se equivoca más de la cuenta, sobre todo si como es el caso uno no tiene dedos de pianista. Además el autocompletado es extremadamente molesto porque en lugar de mostrar listas de palabras como hacen prácticamente todos los teclados de otras marcas para que podamos elegir con que palabra completar simplemente “decide” por si mismo cual es la palabra que queremos escribir y la autocompleta al pulsar espacio. La mitad de las veces no es la palabra que queremos y tenemos que borrar y volver a escribir. Mucha gente al final simplemente lo desactiva.

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El teclado del Dream es físico, y dentro de los teclados físicos es uno de los mejores que he probado. Hay una buena separación entre las teclas lo cual hace que prácticamente no nos equivoquemos al escribir, y al pulsar las teclas hay buena respuesta de que las hemos pulsado o no. Todo ésto combinado hace que con un poco de práctica se pueda escribir casi tan rápido como en un teclado de ordenador. En modo retrato, sin desplegar el teclado físico, el Dream tiene también un teclado en pantalla para escribir algunas cosas rápidas (como un SMS.) Si bien es algo más difícil escribir en él que en el del iPhone al tener las teclas más pequeñas, el autocompletado funciona dándonos a elegir entre listas de palabras en la parte superior, lo cual es más útil y menos molesto que el del iPhone.

Ganador: HTC Dream, por mucho

Velocidad

Mi opinión es que el iPhone 3G tiene un sistema operativo que le viene demasiado grande al hardware que tiene. El Mac OS no es un sistema que se pueda aligerar tanto como un Linux (probablemente debido a que es un microkernel basado en Mach), y hace falta potencia de CPU y memoria para moverlo con soltura; potencia y memoria que no tiene el hardware del iPhone 3G (el iPhone 3GS mejora en ambos casos aunque no lo he probado para opinar.) El resultado es que el iPhone 3G es un móvil no especialmente rápido, tirando a lento. Las aplicaciones tardan varios segundos en arrancar, incluso las incluídas con el teléfono. Tal es así que por defecto el iPhone 3G te pone una captura en jpg del programa cuando lo cerraste por última vez para que el usuario piense que la aplicación arranca más rápido. El resultado es contraproducente porque piensas que el programa ha arrancado e intentas interactúar con él pero la pantalla no responder (¡porque es una foto!.)

Si además llevamos cierto tiempo abriendo y cerrando aplicaciones y sin reiniciar el teléfono el rendimiento se degrada notablemente y empieza a ir cada vez peor hasta que se cuelga del todo o tenemos que reiniciarlo nosotros mismos porque el móvil se hace inmanejable. Sospecho que el sistema operativo tiene un problema de fragmentación de memoria.

Y todo esto teniendo en cuenta que por defecto el iPhone 3G no soporta multitarea (es decir, ejecutar varias aplicaciones a la vez) con aplicaciones de terceros. Si metemos algún “hack” del Cydia para soportar multitarea por defecto, la lentitud se hace exasperante.

Por el contrario el HTC Dream parte de un sistema operativo con un kernel Linux monolítico y más miniaturizable sobre el cual construyen una capa gráfica notablemente ligera. Curiosamente las bibliotecas para programación de aplicaciones son Java (y las aplicaciones en sí se programan en Java) lo cual en principio debería hacer que fueran más lentas que en el iPhone (donde se programan en Objective C compilado a código nativo) pero lo cierto es que las aplicaciones de Android van notablemente más rápidas; quizás por la máquina virtual “Dalvnik” optimizada para procesadores ARM.

Por otro lado el sistema de multitarea que ha implementado Google es bastante bueno; las aplicaciones no se cargan nunca completas en memoria sino que funcionan por “pantallas”, haciendo que sólo se cargue en cada momento la pantalla que esta visualizando el usuario. Las pantallas son casi como aplicaciones independientes que se pueden comunicar entre sí por varios mecanismos ofrecidos por el API. Si tenemos varias aplicaciones en la memoria lo que tenemos en la memoria es en realidad varias pequeñas partes de aplicaciones, y si el sistema necesita memoria, por ejemplo porque el usuario abre otra aplicación, Android elimina una de las pantallas-aplicaciones en memoria pero notificándo antes a la aplicación para que guarde todo su estado. Si más adelante el usuario vuelve a cambiar a la aplicación que se ha descartado de la memoria el sistema abrirá la misma pantalla y ésta restaurará su estado. El efecto es que aunque al contrario que en el iPhone sí que es posible un número no muy grande de aplicaciones en memoria simultaneamente, de cara al usuario es como si ese número fuera infinito.

Finalmente la carga de las aplicaciones en el Dream es notablemente más rápida que en el iPhone, y no te pone un jpg para engañarte y el rendimiento no parece degradarse con el tiempo ni haber necesidad de reiniciar.

Ganador: HTC Dream, con ligera ventaja

Estabilidad

Probablemente por los mismos motivos que el HTC Dream tiene mejor velocidad que el iPhone (que está más correctamente dimensionado para el hardware sobre el que corre) tenga también más estabilidad. En el iPhone experimentaba frecuentemente cierres espontáneos de programas que estaba usando, probablemente porque se quedaban sin memoria y el sistema operativo los cerraba. Como digo, el resultado es que un programa que estás usando, brúscamente y sin aviso se cierra (y si teníamos algún tipo de datos en el mismo en ese instante casi con seguridad los perdemos.) Esto pasaba más cuanto más uso le dábamos al movil y tras un reinicio empezaba a pasar menos. Era especialmente frecuente cuando navegábamos por Internet, el navegador tenía una gran tendencia a morir. Usando programas para ver tareas en ejecución y consumos de memoria comprobé que esta muerte súbita solía suceder cuando se hacía la comprobación de correo de fondo. Me imagino que de alguna forma la comprobación de correo consumía una cierta memoría y cuando el sistema operativo tenía que matar algún proceso muy estúpidamente elegía el proceso que estaba usando el usuario en lugar del proceso de fondo.

Con el HTC Dream ésto simplemente no pasa casi nunca. Alguna vez, muy rara, se me ha cerrado el navegador (¿una o dos veces en estos meses?) pero es algo realmente excepcional. Ciertamente si abrimos páginas pesadas (Facebook versión completa…) el rendimiento se degrada, pero casi nunca llegan a cerrarse y en cuanto cerramos la página todo vuelve a la normalidad. Además, si el sistema se queda sin memoria Android suele matar las tareas que se ejecutan de fondo, y al rato las ejecuta de nuevo con reintentos incrementando los tiempos cada vez.

Otro aspecto que afecta mucho a la estabilidad son los cuelgues totales (de los que hacen que haya que pulsar el botón varios segundos para reiniciarlo) y los reinicios espontáneos. De los primeros el iPhone tenía alguno de vez en cuando (pero bastante menos que, por ejemplo, mi anterior Nokia N73), pero el HTC Dream no tiene casi ninguno (alguno pero, de nuevo, es algo muy raro.) Los reinicios espontáneos son por suerte bastante raros tanto en el iPhone como en el Dream, pero la frecuencia debe ser parecida en ambos, quizás un poco más elevada en el iPhone.

Ganador: HTC Dream, por mucho

Usabilidad del hardware

Un aspecto muy importante en un dispositivo móvil es la usabilidad del hardware. En este aspecto incluyo:

  • Tamaño
  • Peso
  • Comodidad de uso para realizar llamadas.
  • Respuesta táctil y calidad de la pantalla.
  • Calidad de la cámara
  • Conexión de auriculares
  • Disponibilidad de cargadores y accesorios

Con respecto al tamaño ya he comentado que el iPhone 3G es mucho mejor en ese aspecto. Aunque en ancho por alto serán de un tamaño similar, el iPhone 3G es mucho más fino que el HTC Dream y mientras que el primero apenas se nota en el bolsillo con el segundo mucha gente se pensará que te alegras de verles. Lo mismo con el peso; aunque aquí la diferencia no es tan grande (el iPhone pesa 25 gramos menos) en un dispositivo móvil cuanto menor sea el peso, mejor.

La pantalla es de calidad excepcional en ámbos casos y la respuesta al tacto excelente. En las dos pantallas los colores se ven vivos y las formas claramente definidas, y tienen resolución HVGA (320x480). Pero la pantalla del iPhone es un poco más grande (3.5’’ frente a las 3.2’’ del HTC Dream) por lo que aunque la resolución sea la misma las fuentes se verán algo mayores y el teclado en pantalla será más fácil de usar, lo cual contribuye a la usabilidad general.

Realizando llamadas es algo más cómodo el HTC porque al tener botones físicos en cualquier momento e independientemente de la aplicación podemos realizar directamente una llamada usando el botón de descolgar (además cuando colgamos la aplicación que estuviéramos usando vuelve al primer plano.) En el iPhone tendremos que ir al “home” (y si la aplicación que usábamos era de terceros se cierra) y pulsar los iconos de realizar llamada, por lo que el proceso es algo más lento. Una vez en la llamada el uso de las funciones como panel de marcación o la llamada en grupo es similar en ambos teléfonos, usándose botones en pantalla. Para colgar de nuevo es más cómodo el Dream, al tener otro botón dedicado (no entiendo por otro lado porque tienen botones distintos para descolgar y colgar ¿no bastaría con el mismo?.)

La cámara en ambos casos es bastante mala, pero es algo peor en el HTC, a pesar de tener más megapíxeles (3.2 Vs 2) la calidad de las imágenes puede comprobarse a simple vista que es peor, y tiene una gran tendencia a producir unos colores como azulados. La del iPhone 3G dentro de sus limitaciones produce unos resultados aceptables.

El HTC Dream usa un cable miniusb para cargar. Ésto es muy cómodo porque esos cables hoy en día los tiene casi todo el mundo así que casi nunca nos vamos a quedar sin poder cargar en movil en un “apuro”. Por el contrario el iPhone 3G usa un cable con el conector propio de Apple, pero aunque entra no admite para cargar el propio conector del iPhone o iPods anteriores. Además como todo lo de Apple el cable te lo venden como si estuviera hecho de platino (15€.) Ambos tienen un adaptador para conectar sus cables a corriente.

Una cosa que me molesta mucho en un móvil es que no tengan conector jack para poder poner auriculares sin adaptador. El iPhone lo tiene pero el HTC Dream no por lo que para el segundo hace falta el dichoso adaptador USB-Jack. Otro punto a favor del iPhone. Finalmente la cantidad de accesorios que vamos a encontrar para el iPhone no la vamos a encontrar ni de lejos para ningún HTC.

*Ganador: el IPhone gana en tamaño, peso, pantalla, cámara, conexión auriculares y accesorios, pero el Dream gana en usabilidad haciendo llamadas, botones físicos y cargador mini-USB. Creo que gana en este apartado el iPhone, aunque dependerá de la importancia que cada uno le de a cada apartado *

Usabilidad del sistema operativo

Tanto el iPhone como el Dream usan un sistema operativo basado en Unix. En el caso del iPhone, es una versión subdimensionada del Mac OS X que usan en sus ordenadores Mac. En el caso del Dream se trata de Android, un sistema operativo Linux sobre el que se ha añadido una capa gráfica y unas bibliotecas para programar aplicaciones en Java. Como ya he comentado con anterioridad, en rendimiento y estabilidad Android da vueltas alrededor del sistema operativo del iPhone 3G, pero hay otros aspectos que afectan a la usabilidad.

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Uno de ellos es el sistema de notificaciones. En Android existe una barra en la parte superior de la interfaz donde se muestran los típicos iconos de hora, alarmas, batería y cobertura en la parte derecha. Cuando llega una notificación (correo, SMS, llamada perdida o notificaciones de usuario) se mostrarán iconos en la parte izquierda. Arrastrando con el dedo la barra desde arriba hacia abajo se despliega como si fuera una especie de “cortina” en el que se muestra el detalle de cada notificación; este detalle puede ser muy alto, y por ejemplo aplicaciones como Twidroid lo usan para poner el contenido completo de nuevos tweets sin que tengamos que abrir el programa. La barra se muestra en todo momento por lo que incluso si estamos usando un programa en primer plano las recibiremos y las podremos consultar y borrar.

Notificaciones iPhone” src=

En el iPhone al menos con el firmware anterior al 3.0 los programas no podían ejectarse como tarea de fondo por lo que las únicas notificaciones que vamos a recibir son las de los programas de Apple que si lo hacen como mail y SMS. Además, las notificaciones no se muestran en la barra que también tiene el iPhone (aunque se suele ocultar cuando abrimos un programa) sino que añaden una especie de numerito al lado del icono de la aplicación, y si no vemos el icono porque esté en otro escritorio podemos no enterarnos. Por lo tanto el aspecto de las notificaciones está mucho mejor resuelto en Android.

Siguiendo con la interfaz, al no tener ningún botón el iPhone salvo el de home, las aplicaciones deben mostrar dentro de su (pequeña) interfaz los botones correspondientes para interactuar con el usuario, generalmente en la parte inferior, malgastando así una parte del poco espacio disponible en pantalla. Por el contrario en los teléfonos Android como el Dream contamos con un botón físico llamado “Menú” que al pulsarlo hace que las aplicaciones desplieguen un menú de acciones. Ésto hace que ese espacio quede disponible para la interfaz de la aplicación sea mayor, así como también lo es la cantidad de acciones que se podrán mostrar usando la tecla menú.

Android con menu no desplegado” src= Android con menu no desplegado” src=

Android en el Dream y el iPhone resuelven de forma similar la cuestión de los lanzadores de aplicaciones. En ambos los programas pueden tener iconos sobre una de las páginas del escritorio (teniendo en ambos casos varias páginas) y apretando un par de segundos con el dedo podemos arrastrar el icono a otra parte de la interfaz o otra página, pudiendo así organizar los iconos como queramos. Pero hay dos diferencias. La primera es que en el iPhone cuando instalamos un programa el icono aparece automáticamente sobre una de las cinco pantallas (y si nos quedamos sin espacio ya no podemos instalar más programas) mientras que en Android existe una especie de carpeta desplegable (arrastrando la solapa con el dedo desde abajo hacia arriba) donde salen todos los iconos de todos los programas instalados (sin límite al número) pero en los tres pantallas no se instala nada hasta que no arrastremos un icono a ella. Por otro lado el número de pantallas que tenemos en Android es de tres, aunque se pueden amplíar con programas de terceros (en el iPhone también, pero hay que hacer jailbreak y otras guarrerías.) Personalmente prefiero la forma de manejas los iconos y las pantallas de Android (aunque preferiría tener alguna pantalla más disponible por defecto), pero esto es una cuestión de gustos personales.

Un punto donde el Dream supera completamente al iPhone es en la multitarea. Android soporta multitarea, como ya he explicado antes, tanto para aplicaciones incluidas como para aplicaciones de terceros. Si tenemos varias aplicaciones abiertas es posible cambar rápidamente entre aplicaciones dejando pulsada la tecla “home”, de forma similar a la forma de cambiar entre aplicaciones de los teléfonos Symbian (pero funcionando bien, al contrario que en los Symbian.) Con el iPhone, al no soportarse multitarea en aplicaciones de terceros, no hay forma de cambiar a una aplicación y luego volver y recuperar el estado. Esto se ve con un ejemplo práctico: supongamos que estamos leyendo, usando el Groundhog Newsreader, un grupo de news (pongamos es.charla.motor) y un participante pone en su mensaje un enlace a unas fotos del último modelo de Ferrari. Con Android pincharíamos en el enlace y se abriría el navegador, y después usando la tecla hombre volvemos al lector de Usenet y se restauraría el mensaje tal y como lo dejamos. Con iPhone al abrirse el navegador el lector de news se cerraría y moriría completamente, y cuando terminásemos de ver las fotos, tendríamos que ir al home y abrir de nuevo el programa, que quizás ya no mostraría ese mensaje al haber sido marcado como “leído”, por lo que no podríamos leer el resto del contenido.

No quiero terminar este apartado sobre la usabilidad del software sin comentar un detalle que a mi me parece importante. Para copiar ficheros al Dream basta con enchufar con el cable USB el teléfono a un ordenador y se nos da la opción de montar el sistema de archivos. Hecho eso el teléfono nos aparece como un disco y podemos copiar lo que queramos (vídeos, documentos, música) donde queramos y también copiar al ordenador (fotos…). Con el iPhone 3G tenemos que hacer todo esto a través del iTunes, o como prefiero decir, el puto iTunes, programa lento donde los haya, que me obliga a instalar un Windows en una máquina virtual dentro de mi Linux, que no me deja sacar música del teléfono al ordenador… imagino que habrá gente que le guste iTunes pero a mi me parece que si bien como programa para gestionar colecciones de música no está mal, para gestionar un teléfono móvil es totalmente inadecuado.

Ganador: HTC Dream, con ligera ventaja o bastante ventaja según lo que apreciemos la multitarea

Correo

Una de las aplicaciones más importantes en un smartphone es el correo. Si bien se puede aceptar que el navegador de un smartphone sea algo inestable, como en el caso del iPhone, en ningún teléfono de este tipo que se precie el correo electrónico puede ir mal. Afortunadamente, en ninguno de los dos teléfonos comentados funciona mal el correo. En el iPhone contamos con un cliente de correo que se usa indistintamente de la cuenta utilizada. El cliente está bastante bien, es muy fácil de usar e intuitivo y cuenta con asistente de configuración para las cuentas de correo más populares (gmail, hotmail, yahoo, etc.) permitiendo también configurar cualquier otro servidor de correo introduciendo los datos manualmente.

Además, Apple cuenta con un servicio de pago llamado “MobileMe” a través del cual ofrecen sincronización de calendario, correo y alguna cosa más para dispositivos móviles, y lógicamente éste servicio funciona perfectamente en el iPhone. Un factor importante para los usuarios corporativos, es que el cliente del iPhone soporta correo Exchange, incluyendo sincronización y notificaciones “push”. Las notificaciones push consisten en que recibimos una notificación de que tenemos un email tan pronto como llega. Esta funcionalidad en el iPhone funciona sólo con el correo MobileMe y con el Exchange; con el resto de proveedores podremos configurar un chequeo cada cierto tiempo.

Finalmente, en la Apple Store hay clientes de correo adicionales, pero como en el firmware anterior al 3.0 no se soportan notificaciones para programas de terceros, su utilidad es limitada (ver el apartado sobre aplicaciones de terceros al final para leer más sobre ésto.)

Programa de correo del iPhone” src=

En Android (y en el Dream) tenemos por defecto dos programas de correo. Uno se usa sólo para el correo de Google (gmail) y por lo tanto necesitaremos una cuenta en ese servicio. El segundo se usa para todas las demás cuentas, incluídas las manuales, y también tiene un asistente para configurarlas. Este segundo programa es muy similar al de Apple, pero no soporta Exchange con notificaciones, algo que sin duda es un duro inconveniente para usuarios con cuentas corporativas (en este caso hay algún programa de terceros, pero no son baratos.) Cómo sólo he usado el programa de cuentas de Gmail, es en el que me centraré. Es un programa muy intuitivo y que funciona rápido y bien, soportando todas las funcionalidades de Gmail como etiquetas, autocompletado de los contactos y una búsqueda excelente. El correo en Android soporta notificaciones push con Gmail (y sólo con Gmail.)

Ganador: si necesitamos correo Exchange, el iPhone, si usamos gmail, el Android, en cualquier otro caso empatan

Calendario

Con el calendario tenemos un caso similar al programa de correo. Con Android el calendario se sincronizará sólo con el calendario de Google (Google Calendar), por lo que si no usamos éste calendario el programa es totalmente inutil. De hecho eso puede decirse de los teléfonos Android con marca de Google en general; pierden buena parte de su funcionalidad si no usamos las aplicaciones de Google (aunque también hay teléfonos con Android sin la marca de Google que pueden funcionar perfectamente sin cuentas de Google, pero no es el caso del HTC Dream.) Pero si usamos el Google Calendar el funcionamiento es perfecto; la sincronización es instantanea bidireccionalmente, es decir, cualquier evento que añadamos en el teléfono saldrá instantaneamente en la aplicación web y viceversa. También recibiremos en el teléfono los avisos que configuremos en la web.

La aplicación de calendario del iPhone es más polivalente y la podemos configurar contra cualquier servidor como Exchange, Mozilla o MobileMe, pero la sincronización instantánea sólo funciona con MobileMe y Exchange; para cualquier otro servidor (incluyendo Google Calendar) tenemos que conectar el teléfono al ordenador y realizar la sincronización conectados con el maldito iTunes, algo bastante incómodo y engorroso.

Ganador: HTC Dream si usamos Google Calendar, iPhone en cualquier otro caso

Poco hay que decir del navegador que no se haya dicho ya en las secciones de estabilidad y velocidad; aunque ambos usan el mismo motor de renderizado HTML (el Webkit de Apple a su vez basado en el KHTML de KDE), en el HTC Dream funciona mucho mejor tanto en velocidad de renderizado como en estabilidad debido a la mayor cantidad de memoria y a la estabilidad general del sistema operativo. El render, como era de esperar, es prácticamente igual en ambos teléfonos, aunque en la versión 1.5 de Android (con la que vienen ahora los HTC Dream de fábrica) mejoraron el motor de javascript y algunas aplicaciones con mucho javascript parece funcionar mejor que el iPhone. Los dos navegadores soportan abrir múltiples páginas simultáneamente, pero en ambos casos si el sistema operativo empieza a quedarse corto de memoria descargará algunas de ellas, por lo que si las seleccionamos se producirá una recarga. Ésto sin embargo, de nuevo seguramente por la memoria, pasa mucho más en el iPhone; generalmente si abrimos un par de páginas en el navegador del Dream, minimizamos, abrimos una aplicación de terceros y luego volvemos al navegador hay muchas posibilidades de que podamos acceder a las dos páginas cargadas sin que se produzca una recarga, mientras que en el iPhone la recarga se producirá casi seguramente en el caso de la primera página y con certeza la segunda.

Ganador: HTC Dream, con ligera ventaja

Aplicaciones de serie

Ambos teléfonos vienen con un conjunto de aplicaciones de serie similares y esperadas: correo, calendario, calculadora, despertador, cámara (aunque el iPhone pre-3.0 no permite grabar vídeo mientras que el Android sí, contactos (en Android se sincronizan con Gmail), lector de SMS’s (más bonito en iPhone, más usable en el Dream), acceso al mercado de aplicaciones de terceros, etc, etc. En el caso del Dream se incluye además un programa de chat que podemos usar con MSN, Yahoo o Gtalk.

Ganador: empate

Aplicaciones de terceros

Ambos teléfonos cuentan con una aplicación que nos permite acceder a un mercado donde podremos descargar aplicaciones de terceros, algunas de pago y otras gratuitas. En el iPhone esta aplicación se llama “App Store”, en el Android “Android Market”. Ambas aplicaciones son similares, aunque la App Store del iPhone es algo mejor (permite descripciones más largas y capturas de pantalla.)

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En cantidad, el iPhone tiene muchas más aplicaciones en su tienda, al llevar más tiempo existiendo que la de Android. Hay aplicaciones para casi todo, pero las aplicaciones de iPhone tienen un serio problema y es que están limitadas por las condiciones draconianas que Apple impone a los desarrolladores, en parte derivadas de las propias limitaciones del sistema operativo del iPhone. Las limitaciones más importantes son:

  • No hay posibilidad de que la aplicación se ejecute en segundo plano, como servicio o en respuesta a una alarma o evento del sistema: muchas aplicaciones necesitan ejecutarse en segundo plano, por ejemplo un cliente de correo puede ejecutarse cada cierto tiempo para comprobar el correo, uno de Twitter puede buscar nuevos tweets, un medidor de distancias por GPS puede quedar recibiendo señal y calculando distancia y ruta… etcétera. Para paliar un poco esta restricción en el firmware 3.0 se ha incluido la posibilidad de que el teléfono pueda recibir notificaciones desde un servidor externo, que mostrarán una ventana emergente similar a la que se muestra al recibir un SMS permitiendo abrir la aplicación pulsando en un botón de esa ventana. Esto en mi opinión es una chapuza bastante notable, en primer lugar porque la ventana será igual para todas las aplicaciones y en segundo lugar porque obligan a los desarrolladores a tener una infraestructura de servidores que quizás no se puedan permitir, sobre todo en el caso de desarrolladores de aplicaciones gratuítas. Además, no sirve para sustituir todos los casos en los que una aplicación de fondo, servicio o que responde a eventos del sistema puede funcionar; por ejemplo no sustituye a una que guarde rutas del GPS o que responda a SMS.

  • Los programas no pueden sustituir a los programas incluidos con el teléfono: un programador para iPhone nunca va poder vender un programa de correo, un reproductor musical o un gestor de SMS mejores que los incluidos, salvo que trabaje en Apple.

En contraste, los programas para Android no tienen prácticamente ninguna limitación; pueden ejecutarse de fondo, pueden ejecutarse como servicios, pueden ofrecer servicios a otros programas que éstos pueden llamar a través de comunicación entre procesos, pueden responder a eventos del sistema, pueden asociarse a tipos de ficheros, a URLs… es decir, simplemente “pueden”. Otra cosa permitida para aplicaciones de Android es que instalen "widgets" en el escritorio del teléfono, que son similares a los widget de escritorio de los PCs.

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Todo ésto hace que si bien en el Android Market hay de momento muchas menos aplicaciones que en la App Store, el potencial y calidad de muchos de esos programas es notablemente superior.

Antes de terminar esta sección puntualizaré que en el iPhone se puede hacer un proceso de “liberación” (eliminar restricciones de Apple del sistema siguiendo un proceso no autorizado) llamado jailbreak que permite instalar aplicaciones no oficiales, es decir, aplicaciones que se encuentran fuera de la App Store y que por lo tanto no están constreñidas a las limitaciones de Apple y pueden ejecutarse como tarea de fondo y hacer lo mismo que las aplicaciones de Android. Esto para mi no es una solución, en primer lugar porque es un proceso que el usuario no técnico no va a querer ni saber llevar a cabo y en segundo lugar porque se añade una cierta inestabilidad adicional al teléfono. Por favor, no uséis los comentarios para preguntar como se hace el jailbreak porque los borraré, usad Google un poquito.

Ganador: iPhone si preferimos cantidad, Dream si preferimos calidad

Presente y futuro cercano

Tanto el iPhone 3G como el HTC Dream pertenecen ya a la anterior generación de teléfonos en sus respectivos sistemas operativos. El iPhone tiene ahora una nueva versión de hardware (el iPhone 3GS) que va acompañada de una nueva versión del sistema operativo (la 3.0.) Esta nueva versión añade entre otras cosas notificaciones (que no sustituyen en ningún caso a una multitarea real, ver la sección “aplicaciones de terceros” más arriba) y un muy necesitado mejor rendimiento. Por otro lado el desarrollo de Android avanza muy rápido (han prometido tres nuevas versiones del SSOO antes de 2010) y al ser un sistema abierto cada vez más fabricantes sacarán teléfonos con el sistema (de momento además de HTC han confirmado Samsung, Motorola, Sony-Ericsson dispositivos con Android) y por poner un ejemplo equiparable al iPhone 3GS el nuevo HTC Hero cuenta con una versión especial del Android de HTC con una interfaz totalmente nueva y multitud de aplicaciones y widgets nuevos. Lo que es casi seguro es que la hegemonía de la que dispone actualmente (julio de 2009) el iPhone en el mercado de smartphones disminuirá y en un plazo corto se convertirá en un jugador más.

Por lo tanto, si alguien me presta un iPhone 3GS y un HTC Hero puedo hacer la comparativa de la nueva generación encantado ;-)

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